Wangulén

De Bestiario del Hypogripho
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Este artículo contiene una aproximación investigativa sobre temáticas correspondientes a mitos antiguos y/o leyendas orales.
Mitología mapuche:
Wangulén

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Las Wangulén (también llamados Huangulén o Huanguelén) son un tipo de espíritu de carácter femenino presente en la mitología mapuche (su contraparte masculina son los Pillán), nacidos durante la creación del mundo derivados de Pu-Am (el ánima universal). Su culto se basaba en la realización de guillatunes (rituales de agradecimiento o rogativas) u otros ritos, esto es debido a que en la tradición Mapuche se considera a las Wangulén como ancestros de los pueblos, explicado dado que la pareja del primer hombre fue una Wangulén.

Apariencia[editar]

En la mitología son descritos como seres de luz y color, que habitan en la Wenumapu (tierra de arriba, morada de los espíritus), dado que su nombre significa literalmente “estrella” se sobre entiende que para el pueblo Mapuche las estrellas eran este tipo de espíritu que iluminaba el cielo con su luz y color. Otra de las características que tienen las Wangulén, y que comparten todos los tipos de espíritus, es su cualidad cuatricéfala, son descritos con cuatros rostros: uno de anciano, otro de hombre joven, otro de anciana, y el ultimo de mujer joven, esto más que una descripción literal es una alusión a cuatro de sus caracteres, el rostro de anciano por su sabiduría propia de estos, el de hombre joven por su fuerza, el de anciana por su cualidad creativa, y el de mujer joven por su capacidad de crear vida. A pesar de estas cualidades cada espíritu tiene asociado un género específico.

Función y Relaciones[editar]

La mujer Mapuche a la hora de su muerte podía convertirse en una Wangulén si durante su vida había seguido las tradiciones y las leyes de la Admapu (conjunto de tradiciones y reglas que regían la sociedad mapuche), y tuvo una gran descendencia que honre su memoria. En este proceso, el Am (anima) de la fallecida viajaba hasta la isla Ngill chenmaiwe donde en lugar de convertirse en Alwe se convertía en un Wangulén. Esto también forma parte del culto a los Pillán como un culto a los ancestros.

Mitos Resaltantes[editar]

Entre los mitos en los que participan las Wangulén el más resaltante es el de la guerra de los pillanes.

Luego del inicio del mundo por parte de la Pu-Am, de esta surgieron los Pillán y las Wangulén que trajeron luz a la Wenumapu. Ambos espíritus fueron hechos para ser pareja del otro, por lo que Antü, el más brillante y poderoso de los Pillanes, fue el primero en elegir, y escogió a Kuyén, la más brillante de las Wangulén. Esto enojó a muchas de sus congéneres pues competían por ser la inandomo (esposa preferida) de Antü. Envidiosas de Kuyén las demás Wangulén empezaron a criticar a Antü por su elección, sumado a esto estaban los celos y las rivalidades entre otros Pillanes por lo que fue el inicio de una gran batalla en la que se infringió el orden, la Admapu.

Tras la pelea ganó el bando de Antü quien castigó a sus adversarios Pillanes enviándolos a las profundidades de la tierra y a las Wangulén quitándoles su brillo, pero una de las peores consecuencias es que los hijos de los Pillanes y las Wangulén cayeron muertos a la Mapu. Las Wangulén lloraron las muertes de sus hijos y sus lágrimas llenaron la Mapu con lagos y ríos, las que cayeron en las cumbres de las montañas se congelaron creando la nieve y el hielo. Sus lamentos hicieron que Pu-Am se apiadase de ellas y volvió a llenar de vida los cuerpos de sus hijos. Al hijo de Antü y al de Peripillán (adversario de Antü en la gran batalla) los convirtió en Koykoyfilú y Trentrenfilú.

De este relato se extrae la diferencia que hay entre la luna y las estrellas, y el origen de otros fenómenos naturales. En algunas versiones del mito, las Wangulén vencidas lloran de vez en cuando por su luz perdida. Estas lagrimas caen a la tierra en forma de lluvia que nutre la Ñuke Mapu, y esta es la misma razón por la que Antü no les devuelve su brillo.

Posteriormente Kuyén interviene en otros mitos, destaca uno en el que, al ver a su hijo, Marepuantü (el primer hombre) solo y que este pidiera una pareja, ella selecciona de entre las Wangulén a quien sería la primera mujer (Unen Domo).

Otros Mitos Menores[editar]

En otras localidades existen una variedad de mitos interesantes, pero uno en particular cuenta que el hijo de un cacique, de nombre Huanguelén, se enamoró de una estrella. Por causa de ese amor, fue transformado en estrella que se levanta al amanecer: "el Lucero del Alba"; la única estrella masculina.

Este mismo mito se encuentra en otras culturas como la Tehuelche, por lo que no se sabe su origen exacto.

Bibliografía[editar]

La Bibliografía se compone de recursos informativos que existen en la "vida real".

  • Alberto Trivero, (1999), Trentrenfilú, Proyecto de Documentación Ñuke Mapu.
  • El Pillán. Tomo # 13, Zona de Arauco colección "Mitos y leyendas de Chile" (2009) publicado por Icarito La Tercera.

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