Relatos:Formas en las que busca inspiración un escritor

De Bestiario del Hypogripho

Este artículo tiene contenido que finge ocurrir en nuestro "mundo real", pero es de hecho ficticio.   Este artículo tiene elementos que no poseen contexto intraficcional. Puede servir como plantilla o referencia para incluir el tema en diversas ambientaciones.     Este artículo tiene elementos originales creados por NimoStar. Click para ver todos los artículos de este autor. 

No es fácil pensar en qué escribir.
Cuando me siento bloqueado, golpeo con la moto rocas escarpadas y espero que la contusión cerebral me de ideas.
Trepo las rocas. Me lanzo a los mares tormentosos. Ahogarme un rato está salado. Espero que el violento vaivén de las olas contra la pendiente me de pensamientos originales, aparte de profundas heridas en la carne donde mordisquean cada tanto peces, gaviotas y tiburones. El mar limpia las heridas y el trajín cotidiano.
Cuando un barco me toma, busco una catapulta en la nave para lanzarme a granjas cercanas. Si llego con el toro lucho un rato. A ver si la cornamenta destrozando mis ropas raídas y mal lavadas me da ideas. Termino empalado desangrándome y despierto en un hospital. Perfectos medicamentos para buscar inspiración. La sobredosis de todas las cosas seguramente debe tener efectos positivos en la creatividad. Me siento exhilarado y sedado, estimulado y calmo. Cuando me trasladan a terapia intensiva puedo hiperventilarme con ozono y oxígeno, una receta seguramente infalible. El pulmón mecánico respira por mí y cuando no me miran me inyecto la sangre de distintas personas, para absorber sus vidas y pensamientos como reserva para la escritura. En el eventual e inevitable manicomio, grito en la cara de los locos, escucho sus pensamientos telepáticamente, camino por la Luna a ver si la falta de oxígeno y los líquidos queriendo escapar mi cuerpo hacia el vertiginoso vacío me permitirían ricos vuelos de la imaginación y la pluma.
Un buen día me dieron el alta porque ya no me soportaban más, y volví frente a mi querido y nostálgico escritorio, el viejo manuscrito justo donde lo dejé...
¿Saben lo curioso? A través de todo ésto, no se me ocurrió nada nuevo.

Pseudo-moraleja[editar]

La escritura es sufrimiento, dicen... pero, ¿escribe el que sufre, o sufre el que escribe?

⚜️[editar]

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