Quetzalles (Ummán)

De Bestiario del Hypogripho

Este artículo trata sobre un tipo de constructos cibernéticos. Para mitología mesoamericana, ver Quetzal (Mitología). Para los correspondientes del Milegu, ver Quetzales (Milegu); para el ave real, ver Quetzal (Animal).

Este artículo tiene elementos que forman parte del Omniverso de Umaggar, lo Semifinito.   Este artículo tiene elementos que forman parte del multiverso de la Metásfera Ohk.   Plantilla:Icon Umán Este artículo tiene elementos creados por NimoStar.   Este artículo está ilustrado con imágenes de autor no declarado, ninguna otra persona. ningún autor adicional y nadie más.  

Los Qüetzalles (pronunciado kwetθaʎes, es decir con ü; singular Qüetzall, aunque igualmente válidos de escribirse sin diéresis) son una clase de robots artificialmente inteligentes. Esta clase fue construida y es mantenida por los pueblos de Abi-Shala (todos ellos Ummanos, aunque con características particulares Abishalenses). Seis de los siete "pueblos" existentes usan Quetzalles, convirtiéndolos en una de las tecnologías más extendidas y parte de su cultura compartida.

El principal rol de los Quetzalles ha sido proteger a sus pueblos de los peligros al asentar nuevos planetas, así como actuar de emisarios y exploradores del espacio profundo. En ocasiones, Quetzalles especiales eran reacondicionados para el combate ritual con otro pueblo o tribu - el ganador de este combate era determinando por convención como el vencedor reconocido de un conflicto social, político o territorial. Sin embargo, desde el "redescubrimiento" de Abi-Shala por los poderes del Disco Concéntrico, los Quetzales son reacondicionados más y más con los preceptos bélicos clásicos comunes en el Disco, con el propósito de defender a los Abishalenses de sus invasores, y en particular a los centros rituales, políticos y las Reliquias de la Migración.

Orígenes[editar]

Los Quetzalles fueron diseñados bajo el precepto de un "dron autónomo", los cuales serían necesarios desde el principio para los migrantes por ser estos últimos pocos en número y necesitando explorar una zona del espacio completamente nueva. La densidad y el calor de la atmósfera del nuevo planeta original, bautizado Tecumsa Primus, junto con sus altas junglas y montañas, hizo eficaz el diseño de un robot oniroforme. Al comienzo de su vida los Quetzalles fueron concebidos como robots ligeros de reconocimiento, puesto que en esta etapa no se preveían oponentes mayores que la fauna y el ambiente. Muchos Quetzalles fueron manufacturados de los propios componentes primos de ciertas naves clase Roddenberry que ya no podrían despegar por el mal estado en el que se encontraban. Los materiales más selectos fueron usados en la manufactura de estos robots para que resultaran inmunes a la corrosión y pudieran ser usados por varias generaciones; esto incluía revestimientos y guardas de oro, titanio y platino. Sus alas desplegables parecían densas plumas, mientras que la cola articulada que usaban para mantener balance al correr a gran velocidad y como timón en los cielos les daba un aspecto de serpiente voladora o dinosaurio; así que fueron bautizados Quetzalles en honor al animal mitológico, lo cual doblaba como homenaje al recientemente fallecido líder Quetzalcoatl Pachacutec II.

Evolución de diseños[editar]

A medida en que las cinco tribus originales se esparcían por el mundo y generaban asentamientos separados, mantener la coherencia política y metodológica se volvía más difícil. Pronto terminó la era de la inocencia y fueron avistados Quetzalles sospechosos de ser enviados en misiones espías de una ciudad a otra. El escándalo se multiplicó cuando finalmente se supo que la Liga Dorada había creado sin informarle a nadie los misteriosos Amaruús, una invención derivativa de los Quetzalles pero compuesta de robots terrestres sin extremidades y capaces de transportarse enterrados por debajo de la tierra.

Luego de las terribles Guerras del Paraíso en las cuales resultaron destruidas una gran cantidad de las que serían conocidas como Reliquias de la Migración y una de las tribus rozó la extinción por destrucción de su infraestructura... se volvió evidente que las distintas tribus, ahora diferenciadas cada vez más en civilizaciones independientes, necesitaban medios menos violentos de resolución de conflictos. Surgió la batalla reglada de Quetzalles como una forma controlada de desatar el antagonismo, realizando guerras que eran "reales" en consecuencias pero estaban reguladas por límites que impedían que cada guerra fuera algo catastrófico para las aún precarias condiciones de asentamiento.

Doctrinas Abishalenses de combate[editar]

Informalmente, a partir de entonces los Quetzalles no solamente fueron vistos como scouts o como elementos rituales, sino los únicos combatientes válidos y objetivos legítimos para el ataque de otros quetzalles si se definía que amenazaban objetivos estratégicos. El envío de tríadas de Quetzalles para nulificar los intentos de reconocimiento y reclamo de adversarios sobre recursos naturales, en el suelo o en el espacio, eventualmente se volvió cosa común. Sin embargo, estos conflictos rara vez resultaban letales, ya que los Quetzalles tenían una heurística muy afinada para detectar cuando no podían vencer y retirarse a tiempo, cortando todo lo posible las pérdidas que en muchos caso se limitaban a unas pocas averías. Las armas de los Quetzalles eran mayormente basadas en energía, con los lasers resultando una favorita para los combates espaciales, mientras que los haces de partículas resultaban particularmente atractivos a corto alcance. Efectos secundarios de estas armas eran calibrarlas para cegar los sensores de los oponentes, inhibiendo sus capacidades de responder. Los mismos atacantes no tienen gran tendencia a buscar la destrucción total de sus oponentes tanto como en ahuyentarlos, ya que un antagonismo excesivo podría llevar a una escalada de violencia improductiva para ambos lados.

Para cuando las dos Tribus Perdidas fueron "restauradas" a partir de grupos disidentes que reclamaban su ascendencia e identidad (haciendo un total de siete culturas), las escaramuzas extraplanetarias y orbitales entre Quetzalles eran una cosa común, y los cinco pueblos Abishalenses originales (cada uno descendiente de la población de una nave de clase Roddenberry) tenían sus distintos planetas, siendo el único que compartían Tecumsa Primus.

Características[editar]

Las iteraciones de Quetzalles no variaron tanto como se podría pensar de sus modelos originales, aunque haya pasado más de un milenio desde la Gran Migración.

Notoria es sin embargo su capacidad de operar en el espacio profundo, la predicción avanzada de colisiones y diseños con más énfasis en la armadura propiamente dicha y no sólo en protecciones ambientales. El añadido de diversos sistemas de armamentos tampoco es trivial, y en total estas medidas ponen las masas promedios de un Quetzall apto para el combate entre 35 y 300 toneladas. Sin embargo, ciertos Quetzalles especiales, como los preparados para combates rituales uno a uno tempranos, podían llegar a pesar hasta 700 toneladas y más al inicio del duelo (un requisito permanecía que fueran capaces de vuelo atmosférico bajo su propia potencia). La mayoría de estos Quetzalles gigantescos cayeron en desuso cuando se implementaron límites de masa para los combates rituales, convirtiéndose en los llamados Dioses Durmientes. En algunos casos estos son reactivados y sacados de almacenamiento honorario sólo para defender a Abi-Shala de las Guerras de Conquista de los poderes del Disco. Esto es posible -incluso luego de siglos- sólo porque la tradición dicta que un Quetzall que vio un combate ritual nunca puede ser decomisado del todo por respeto a sus actos en defensa de su sociedad, a menos de que el daño que sostiene lo vuelva inoperativo e irrecuperable. Incluso en ese caso se intenta rescatar el sistema electrónico para reusarlo en un nuevo fuselaje.

Sistemas informáticos[editar]

Estas consideraciones rituales de las tribus no son un mero antropomorfismo hacia los Quetzals, ya que estos no son puramente "máquinas sin consciencia". Los Quetzals están imbuidos de procesamiento neural a tiempo real en base a wafers con cientos de miles de núcleos de procesamiento integrados entre sí, con un ancho de banda interno que llega hasta la escala de los Hexabytes. Esto funciona con el apoyo de otros centros de procesamiento más "convencionales", por lo que la toma de decisiones de un Quetzall se ve informada por la probabilística directa en un sentido secundario pero por redes neurales convolucionales con "pensamiento profundo" para el análisis de situaciones de modo reflexivo. Como consecuencia los Quetzalles son "independientes" y tienen sus propias "personalidades" determinadas dinámicamente por sus propios actos, aunque permanecen atadas a ciertos preceptos de sus programaciones bases. La personalidad de un Quetzall no es una mera simulación basada en parámetros almacenados, sino que es inherente a las conexiones que sus centenares de miles, en ocasión millones, de núcleos de procesador desarrollan entre sí como caminos de movimiento y reprocesamiento de los datos. Los datos base pueden ser transmitidos por radio, incluyendo en onda corta y larga, An-Fib y 7-GG, pero su fuente principal no es sino una multitud de "sentidos artificiales" incorporados al sistema de un Quetzall, similar a la variedad de instrumentos incluidos en un avión de antaño - incluyendo pero no limitándose a altímetro, barómetro, radar, sonar, sistemas de reconocimiento visual, térmico, ultravioleta y detectores de distintas radiaciones. La amplitud de los canales de datos permite a los Quetzalles compartir selectivamente información sensorial y posicional así como análisis secundarios con otros de su parvada, para toma de decisiones en conjunto y actos coordinados.

Asimismo, los Quetzalles no son solamente herramientas vacías, sino que se encuentran programados iterativamente con los conjuntos de valores de sus respectivas culturas y las conclusiones que sacan de ellos, método únicamente Abishalense para asegurar no sólo la lealtas de las máquinas sino que ellas se comporten "éticamente" en combate, y que entiendan la toma de decisiones más allá de un mero planteo táctico numérico.

Comparación con los Mecanos[editar]

Aunque son dos sistemas completamente diferentes, resulta inevitable la comparación de los Quetzalles con los Mecanos, ya que representan la punta de lanza de la capacidad bélica de Abi-Shala (la "Nube") y del Disco Concéntrico, respectivamente. Para mantener la imparcialidad, derivamos las conclusiones de una serie de pros y contras en distintas áreas.

1A Control, Desventajas[editar]

Para empezar, los Mecanos son exoesqueletos, no robots — y los Quetzalles no tienen piloto. Esto tiene una serie interminable de consecuencias, pero una que los Disqueros (forma de denominar a los habitantes del Disco) en el tema no se cansan de remarcar es que el cerebro umano es muy superior al procesamiento Quetzall. Para empezar, el cerebro de un Mecanoguerrero tiene cerca de cien mil millones de neuronas (promediable 10 a la potencia de 11), mientras que un Quetzall "sólo" tiene unos cientos de miles o como máximo dos o tres millones de núcleos de procesamiento (promediable 10 a la potencia de 6). Esto no sería tan relevante si el control de los Mecanos fuera indirecto, pero están conectados con su piloto de modo tal que tanto su movimiento como su percepción sustituye a las características naturales del propio cuerpo del Canogue. En consecuencia, la mente umana puede superar ampliamente a la "mente" semi-simulada Quetzall en táctica, estrategia y naturalidad de movimientos complejos.

1B Control, Ventajas[editar]

Los Quetzalles al no depender de un piloto biológico no necesitan comer ni dormir. Pueden surcar el vacío por años e incluso décadas, sustentándose solamente de energía solar, que capturan con paneles desplegables finísimos, que con frecuencia también incluyen "velas solares" para acelerar lentamente con el momentum de los fotones. También es muy útil esta autonomía para quedarse en modo suspendido durante mucho tiempo con mínimas funciones sensoras activadas, quizás como una emboscada colocada esperando el momento de atacar. Además, "mentalmente", y a diferencia de los cerebros umanos los Quetzalles son inmunes al estrés, no pueden ser distraídos de la misma manera, no tienen intereses separados de los de su sociedad, no pueden ser sobornados y no pierden el foco en su misión ni en combate ni fuera de él. Se postula a los Ascendidos yezids, cerebros humanos integrados directamente a exoesqueletos mecanos, como una forma que combina ventajas de control tanto de los Quetzalles como de los Mecanos. Sin embargo, estos poseen problemas propios, por ejemplo el casi inevitable descenso de esos pilotos hacia la locura debido a la alienación que les cuesta estar permanentemente en su nuevo cuerpo de cientas de toneladas e incapacitados de participar normalmente en la sociedad.

2A Digitalidad, Desventajas[editar]

La principal vulnerabilidad de la digitalidad en los Quetzalles es la misma razón por la que los Mecanos son completamente bio-analógicos: Las bombas de neutrones, las otras armas nucleares, y los pulsos electromagnéticos. Aunque entre los propios abishalenses es un tabú destruir Quetzalles con pulsos electromagnéticos, debido a la sacralidad que rodea sus circuitos; y aún más tabú es el uso en general de armas nucleares, ya que su radiación generaría defectos genéticos que contaminarían el legado "puro" de la Gran Migración... los Disquenses no comparten para nada estas reservas, y hacen uso indiscriminado de pulsos electromagnéticos y armas nucleares siempre y cuando sea fuera de Meca (el planeta original de la Umanidad). Los electrónicos resultaron entonces la principal vulnerabilidad de estos constructos cibernéticos, con decenas cayendo ante un sólo Mecano bien armado y aprovisionado. Sin embargo, los electrónicos tampoco estan expuestos, ya que por defecto incluyen defensas contra la radiación estelar y cósmica; es necesario un impacto más o menos cercano para "freir" a un Quetzal (a esto le llaman despectivamente los Canogues disqueros como "pollo frito"). En teoría, un Quetzall podría ser capturado por el enemigo y reprogramado, aunque la profundidad de sus sistemas ético-culturales y cómo están entramados en su proceso de toma de decisiones vuelve esto poco probable, quizás incluso menos que cambiar la cultura de un Umano. Sin embargo, si logra ser un Quetzal capturado, resulta relativamente fácil confundirlo adulterando los sistemas sensoriales para presentarle una realidad falsa, que no tiene forma de distinguir de la "verdadera", por lo tanto engañándolo a actuar respecto a premisas erróneas.

2B Digitalidad, Ventajas[editar]

Los Quetzalles sin embargo hacen buen uso de sus cualidades digitales, en especial para compartir información en el espectro de radioondas, sea con otros Quetzalles o con naves espaciales y bases de comando amigas. De particular nota es la perfecta coordinación Quetzall al ejecutar maniobras entre varios individuos, haciendo parecer en mayores números a los Canogues disqueros que se enfrentan contra un enjambre que se mueve como una sóla cosa, una especie de mente Gestalt perfectamente coordinada y que los observa y ataca sus puntos vulnerables desde todas las posiciones a la vez. Hay sólo una clase de Canogues que pueden emular este tipo de maniobras, y son aquellos psíquicamente ligados, raros y muy valiosos en el Disco Concéntrico. Afortunadamente para las potencias del Disco, tales formaciones colectivas de Quetzalles, aunque convencionalmente eficaces, se exponen más a la destrucción generalizada que conllevan sus características armas de pulso electromagnético.

3A Sistemas motores, Desventajas[editar]

Otra desventaja de la digitalidad se encuentra en el movimiento. Aunque algunos Quetzalles incluyen "músculos electrónicos", estos son ineficientes y en cualquier caso la mayoría de ellos no los tiene, dependiendo de servos y motores eléctricos. Estos tienen mayores retrasos de respuesta y menor fuerza que los músculos biosintéticos de los mecanos, a tal punto que un combate cuerpo a cuerpo para un Quetzal suele ser completamente fútil. También resulta esta una desventaja a la hora de evadir ataques. También hay que notar que mientras el Quetzal promedio puede tener de 50 a 350 toneladas, los Mecanos suelen ser de 150 a 1000 toneladas - capaces de destrozarlos con facilidad individualmente por mera diferencia de tamaño.

3B Sistemas motores, Ventajas[editar]

En contraparte, los sistemas motores digitales tienen una responsibilidad mucho más exacta a la hora de ser precisos; con tiempo de apuntar a largo alcance, los rayos Quetzalles pueden sorprender a Mecanos que ni siquiera son capaces de estar prevenidos del inminente ataque (desafortunadamente, estos ataques lásers suelen ser muy débiles como para destruir o deshabilitar a los mecanos a menos de que haya una notoria superioridad táctica y numérica de los Quetzals). La falta de prevención del enemigo está relacionada con otra característica de los motores digitales en contraste a los músculos, y es la posibilidad de completa inmovilidad por períodos extendidos de tiempo. A diferencia de los músculos bioanalógicos que son difíciles de mantener en absoluta inmovilidad por mucho, los sistemas motores electrónicos pueden estar pasivos por años sin requerir mantenimiento adicional. Esto es además muy útil para desaparecer de los sensores térmicos y de movimiento. La diferencia de tamaño con los Mecanos también puede funcionar a favor de un Quetzall, siendo que aquellos de estos últimos equipados con motores de reacción (los menos) pueden acelerar mucho más rápidamente debido a su menor masa y de este modo evadir captura por parte de los generalmente más lentos y pesados Mecanos.

4A Número y manufactura, Desventajas[editar]

Los Quetzalles no son producidos en masa, sino que cada uno de ellos es un producto artesanal irrepetible. Estos constructos no son simplemente "creados", sino que deben "educarse" para que los sistemas de redes neurales aprendan a usar correctamente los cuerpos cibernéticos donde son colocados, como un niño aprendiendo a caminar, lo cual debe realizarse en ámbitos controlados durante un período de tiempo para evitar accidentes y perfeccionar los movimientos antes de que el Quetzall pueda ser enviado en misiones. Como cada cuerpo es y red neural es única, no hay una matriz universal que pueda ser "cargada" para enseñar instantáneamente a realizar todas las acciones necesarias de forma perfecta. Si bien hay llamados "arquetipos" generales o "estándares" que regulan la función y el tamaño de tipos de quetzalles especificados, su implementación es más bien laxa y las partes de las que estos son creados no resultan equivalentes en la práctica sino que son descripciones genéricas de funcionalidad aproximada en teoría. Con frecuencia los Quetzalles deben ser reentrenados para operar en nuevos ámbitos, ya que no es lo mismo una misión orbital que una atmosférica ni como responde su cuerpo en esas circunstancias, y no siempre pueden realizarse estos entrenamientos diferenciales secuencialmente. El número total de Quetzalles es difícil de determinar, pero es limitado por los altos requerimientos de metales preciosos para sus sistemas informáticos y su protección espacial. En contraste, los Mecanos pueden ser construidos sólo de biomateria y metales comunes, ya que se los considera relativamente descartables y no requieren partes digitales ni defenderlas. Los Mecanos, también a diferencia de sus impares de la Nube, salvo prototipos y modelos personalizados son mayormente producidos industrialmente en procesos secuenciales de ensamblaje, por lo que pertenecen a "modelos" estandarizados.

4B Número y manufactura, Ventajas[editar]

Sin embargo, también hay una serie de ventajas clave para los Quetzalles en este punto. Una es que los Mecanos sin mantenimiento de baja gana se oxidan, y sus partes orgánicas de células semiartificiales invariablemente mueren sin fuentes estables de proteínas. En contraste los Quetzalles se han acumulado a través de los siglos, hechos siempre casi invariablemente con materiales inoxidábles, sellados herméticamente al vacío. Los Quetzalles sin utilizar no fueron descartados, descartados o desguasados salvo quizás módulos de armamento, baterías y sensores y las partes externas de sus armaduras, pero el núcleo interno permanece listo para ser reactivado en cualquier momento y tan sólo necesita esas partes secundarias. Hay bóvedas con docenas y cientos de Quetzalles "desplumados", esperando ser rearmados el día fortuito que sus pueblos puedan requerirlos - y parece que ese día ha llegado. Los Dioses Durmientes mencionados anteriormente son Quetzals especiales -a veces el apelativo también se aplica a ciertos Amaruús- de alto tonelaje que han pasado centurias en reverente almacenamiento, sin que se toque parte alguna de su funcionalidad, y serían capaces de competir con los más pesados Mecanos. Asimismo hay multitud de Quetzalles alejados en "misiones pasivas" de exploración y observación estelar y planetaria, la vasta mayoría de los cuales aún pueden ser llamados de vuelta, aunque su tiempo de regreso puede llegar a ser demasiado alto -incluso siglos, sin mencionar los años que tomaría en llegarles la señal- si no lo pasan a buscar naves supralumínicas. Mientras que las placas de Inteligencia Artificial son inutilizadas permanentemente por el EMP salvo por sus materias primas, ha sido una incremental estrategia Abiayalense la recuperación de los Quetzalls "fritos" de esta manera, aunque sea para quitar de su fuselaje mayormente intacto todos los sistemas electrónicos y reutilizarlo para albergar una nueva inteligencia artificial y "sistema nervioso" digital. Una última nota respecto a los números es que al ser los Quetzals "no tripulados" por Umanos, su número en teoría sólo está materialmente limitado, mientras que el número de Mecanos está también poblacionalmente limitado. Sin embargo, parece poco probable que eso entre en juego ya que en ambos casos la población ummana es varias órdenes de magnitud mayor que sus respectivos combatientes metálicos.

Quetz-riders[editar]

Los Quetz-riders son un desarrollo en reacción a las Reconquistas por parte de los poderes del Disco. Los analistas de programas de los cinco más potentes pueblos se reunieron para discutir los resultados de la guerra, y sus conclusiones fueron lapidarias: A pesar de la capacidad de los Quetzalles de aprender y procesar, e incluso de su posesión de personalidades particulares, los invasores se adaptaban con más rapidez y de forma impredecible a los cálculos de la AI. Esto no hubiera sido lo suficientemente malo, de no ser por la frecuencia con la que los Canogues disqueros explotaban las debilidades inherentes en los sensores robóticos para cegar su percepción, además de confundir sus comunicaciones. La respuesta era tan inconcebible como necesaria: Se necesitaban mentes con carne y hueso en los teatros espaciales de combate.

Abishalenses elegidos de entre los guerreros más audaces se someten a una serie de implantes y entrenamientos para coordinar sus mentes ummanas con los patrones de Quetzalles especiales para este propósito. Esto sacrifica parte del ancho de banda y el procesamiento de la mente artificial de un Quetzall para ligarse a los pensamientos y emociones de su compañero ummano. Tal es su nivel de integración que inclusive sus procesos están sincronizados para funcionar en ciclos compatibles. En las operaciones, estan conectados por una serie de señales de radio en distintas frecuencias, que transmiten distintas capas de información, incluyendo la información sensorial del Quetz-rider, sus emociones y sus pensamientos e intuiciones inclusive a nivel subconsciente. A toda esta unión se le llama una Ligatura, y al Quetzall ligado se le llama un Coatluma.

Aunque loS Quetz-riders son lo más cercano en Abi-Shala a un Canogue, hay diferencias que no pueden ser subestimadas. En primer lugar, los Quetz-riders no ingresan físicamente a su Quetzall - En su lugar, circulan en armaduras especiales cerca de ellos, llamadas Fénixes. Esta armadura tiene diseños especiales de cerámica y metales preciosos para proteger al Quetz-rider en su interior, incluso de los pulsos electromagnéticos. Desde ella, un Quetz-rider no sólo puede dirigir a su quetzall particular, sino a través de este a una escuadra entera si fuera necesario. La armadura está equipada con motores de reacción y baterías recargables, acoplables ambos con los sistemas de su robot Ligado para completa intercompatibilidad; de hecho, los viajes de mediana distancia se hacen manteniendo el acople físico, y sólo durante el combate se realiza el desacople. Las armaduras Fénix son tan compactas y ligeras que apenas entre media y dos y media toneladas. Sus armamentos propios se basan en la distracción y el golpe mortal como herramientas indispensables de combate, dejando la mayoría del trabajo pesado al Coatluma.

Los Quetz-riders son un desarrollo preeliminar y no han podido aún probarse en combates reales críticos sino sólo en escaramuzas (en las cuales los resultados fueron bastante positivos, aunque eran deliberadamente en abrumadora superioridad de condiciones contra meras misiones de exploración, para no dejar testigos). Se intenta mantener a toda costa el secreto de su existencia. Sin embargo, su verdadero bautismo de fuego no puede esperar mucho, dado la urgencia geoestratégica de los pueblos de Abi-Shala y su posición precaria.

Experimentos adicionales en incrementar la Ligatura y su unión energética con la ayuda de Corazonita probaron ser demasiado inestables para considerarlas formas prácticas. En una prueba, luego de que el Coatluma de Phen-Guján fuera dañado irreparablemente, este se conmovió tanto que su módulo de Corazonita se sobrecargó, causando una explosión termonuclear en el núcleo de su armadura-Fénix. Luego de eso, todo el programa fue cancelado (un papel importante en esto es que, para los Abishalenses, las armas atómicas son tabú).

Conclusiones[editar]

Los Quetzalles son una parte íntegra y única de la cultura de Abi-Shala, y no tienen perspectivas de ser desfasados por completo a pesar de haber demostrado relativa inadecuación frente a la invasión de los poderes del Disco, al menos mientras las sociedades tradicionales de la Nube pervivan. Sin embargo, es posible que en el futuro los Quetzalles sean reforzados o liderados por Mecanos nativos, como han intentado capturar producir, aunque aún en bajos números, los Hijos del Sexto Sol. Los resultados de esos experimentos están por verse; mientras tanto, los Quetzalles seguirán siendo enviados en intentos, hasta ahora infructuosos, de detener de una vez por todas a los conquistadores. Así y todo, la expansión de las fuerzas invasoras parece estar disminuyendo, y uno de los motivos es el recambio cualitativo de armamentos y armaduras aplicado a las últimas oleadas de Quetzales enviadas, así como la readaptación de sus tácticas aprendiendo iterativamente de los registros de combate enviados por sus camaradas caídos, o recuperados desde los pocos que lograron retirarse. Resta por ver si existe la posibilidad, por improbable que parezca, de que los Quetzalles terminen por convertirse en el igual del Mecano en la batalla. Otros han objetado a esta comparación, diciendo que los Quetzalles no fueron diseñados para ese propósito y tienen roles distintos, evolucionando su diseño en otro contexto. En cualquier caso, los nuevos Quetz-riders parecen aproximarse a la comparación.

⚜️[editar]

Agregar un comentario...

¿Tienes un comentario sobre esta página? Agrégalo aquí o edita la página directamente.


Nombre: (Consejo: si accedes a tu cuenta no tendrás que escribir tu nombre manualmente)