Perrorismo

De Bestiario del Hypogripho
En ese momento el Dr. Miau conoció el verdadero perror...

Este artículo tiene elementos que forman parte del Omniverso de Umaggar, lo Semifinito.   Este artículo tiene elementos que forman parte del multiverso de la Metásfera Ohk.     Este artículo tiene elementos originales creados por NimoStar. Click para ver todos los artículos de este autor.  Este artículo está ilustrado con imágenes de NimoStar, ninguna otra persona, ningún autor adicional y nadie más.  Este artículo cita o invoca una o más fuentes ficticias.  Este artículo tiene una dificultad intraficcional mínima (magnitud 1). Debería resultar accesible para el público en general. 

El Perrorismo refiere al fenómeno de las tendencias de grupos de cánidos (particularmente de Clanis Lupus Familiarensis, aunque es extensible) a asaltar sin provocación, pero de forma aparentemente planificada. Los ataques perroristas más comunes son los enfocados primariamente contra los que se definirían como sus "enemigos biológicos" y "presas naturales" de los cánidos (entre los cuales figuran los Leposianos).

Un ataque perrorista típicamente se concreta en la forma de una jauría de perros mordiendo, rascando, desenterrando, y desgarrando todo lo que haya en su camino. La jauría luego retorna de por donde provino, a menos de que encuentren la resistencia tan patética que decidan marcar su territorio.

Los perroristas de los Clanis Lupus no poseen pulgares oponibles, bipedismo, ni la capacidad de manufacturar tecnología, por lo que artefactos explosivos, armamento, o disparos son todos completamente ajenos a sus operaciones. Lo que es más, los canes consideran estos métodos "deshonorables".

Ideología[editar]

En una peligrosa entrevista para el Undiscovered Channel de Lepos-4, un perrorista ofreció las siguientes motivaciones para su accionar:

Guau guau, guau guau guau, guau guau. Guaguau, guaguaguau, GUAU!

GRRRRR.

¡Auuuuuuuuuuu!

Linguistas expertos todavía están intentando descifrar el significado de estas aperradoras palabras.

Dificultades de comprensión[editar]

Hay una serie de factores que vuelve a los perroristas extrañamente difíciles de entender para quienes no compartan una serie de características con ellos:

  • Las vocalizaciones perrunas son poco comprendidas.
  • Los cánidos usan un lenguaje corporal muy preciso cuyas sutilezas se pierden a observadores externos, resultando confuso sin entender las distinciones entre movimientos de cola de felicidad, de ansiedad, o de agresión, por ejemplo.
  • La falta de ciertos elementos anatómicos en otras especies como susodicha cola u orejas móviles, las cuales también se usan para expresiones.
  • La incapacidad de secretar y percibir aromas y olores específicos con y por los que los cánidos guian su visión (olfatoria) del mundo así como orientan su autoidentidad.
  • La carencia de bigotes por parte de muchas especies, los cuales se usan para sensar el entorno, los cambios en los vientos, los movimientos del aire, etc.
  • La posesión de un oído agudo capaz de identificar diferencias direccionales, sonidos corporales externos, y escuchar ultrasonidos.
  • La probabilidad de que las bandas perroristas asalten despiadadamente en grandes números a cualquiera que se intente acercárseles, o por el contrario huyan y se oculten instintivamente de a quienes consideren una amenaza mayor (para luego rodearlos y emboscarlos con resfuerzos desde una posición favorable), todo esto sin mediar "palabra".
  • El relativo alejamiento de Gharia, el Cosmos Desprometido, del que son nativos junto a los Leposianos.
  • El hecho de que pocos quieren acercarse a decenas de miles de millones de Leposianos, los cuales son considerados prácticamente como una peste.
Cada uno de estos factores por si mismo no sería una dificultad significativa, pero la combinación de todos ellos parece casi infranqueable. Puede que los verdaderos complejos y fundamentados motivos de los perroristas nos eludan para siempre. Por otro lado, puede ser simplemente defender su territorio y comer.

Expansión[editar]

De algún modo los perroristas operan en varios, si no todos, los mismos planetas donde viven los Leposianos. Se cree que se cuelan en naves leposianas o algunos leposianos ricos e influyentes fueron suficientemente tontos para creer que los podían tener como mascotas en secreto. Tampoco se descarta un Complot interplanar, hipótesis especialmente perseguida por los analistas illorianos.

Consecuencias[editar]

El perrorismo está especialmente pendiente de las visitas no deseadas a los planetas que consideran como "su territorio". Como tales, suelen atacar a los visitantes extranjplanares y embajadores.

En m33.412.6, un convoy perrorista asaltó una nave de Nonacidos que venía a proponer mediaciones de paz entre los leposianos y la República Imperial de Nrtuskia. Ninguno de los cinco ultrafetos presentes sobrevivió.

En m33.413.1 una emboscada de perroristas atacó a un comerciante interplanar que venía a vender mercadería rara y excepcional al gobierno de Lepos-3. La mercadería en lo posible fue destrozada; el comerciante escapó y decidió dedicarse a la agricultura en un plano insular. En este ataque fue destruido un inartefacto conocido como la Pezcaja.

En m33.413.5 los perroristas repelieron el asalto de una nave interplanar perteneciente a los Amos Oscuros, deseando conquistar Lepos Primo. La nave estaba preparada con armas biogenéticas para exterminar leposianos con facilidad, pero no había tomado en cuenta la población cánida, de relativa oscuridad, nula tecnología, y "numéricamente insignificante". La nave estaba completamente sin preparación para el ataque de una división entera de 3000 perroristas organizados, pertenecientes a siete clanes distintos. La orina cánida también causó cortocircuitos en los rincones de la nave, construida completamente "a prueba de leposianos" debido no sólo a sus campos disruptores de secuencias proteínicas específicas, sino también a sus ingeniosas y letales trampas de carnada de zanahoria; trampas que los perroristas ignoraron completamente. A su vez, las tropas enviadas tenían armaduras preparadas específicamente contra la mordida hervíbora de los cuatro incisivos típicos de los leposianos - pero no poseían la integridad estructural para evitar ser desgarradas por las mordidas caninas de los largos hocicos afilados de los cánidos.

En la cultura leposiana[editar]

Este ataque salvó a Lepos Primo y es una posible razón por la que, muy a pesar de sus regulares bajas, los mismos Leposianos podrían haber introducido los cánidos, y su perrorismo, deliberadamente en sus propias colonias. Después de todo, los leposianos se reproducen a un ratio mucho mayor al que los perros podrían jamás aspirar a devorarlos - y una vida individual no es particularmente valorada en su cultura. Aún así, esta es una mera especulación de un uso maquiavélico por sectores de élite - la mera perspectiva de una incursión cánida basta para mantener aperrorizada a toda una población. Aún así, los reality shows y grabaciones sobre ataques perroristas son populares, posiblemente debido a una fascinación morbosa con el perrorismo, similar a aquella que experimentan otras culturas con el crímen y castigo o los asesinos seriales. Se dice además que seguramente quienes fueron víctimas de ataques perroristas "se lo merecían" y "no debieron haberse vestido tan deliciosos", "ir por un lugar tan poco vigilado", o "salir a esas horas de la madriguera", por ejemplo. De este modo se conforma alguna clase de moraleja o cuento caucionario sobre insuficiente prevención ( o cobardía, que para los leposianos es una virtud).

Relaciones (anti)diplomáticas[editar]

Los miembros de la Alianza Alfa ofrecieron proveer apoyo logístico y armamento al perrorismo si se sometían a modificación genética para modificar su fisiología y cuerdas vocales, así como incrementar su nivel promedio de pensamiento. La esperanza era que esto modificaría su cultura canalizándola lejos de sus instintos destructivos. Los perroristas respondieron con un batallón de aullidos, seguidos de mordidas. Reportadamente la diplomática bovina alfista fue un digno festín para la manada (se podría llegar a decir que estaba "Muuuuuy rica").

Perrorismo intracanino[editar]

Se reporta que los ataques perroristas son comunes entre canes, no solo con formas de vida no-perrunas. Particularmente ha habido un incremento notable del perrorismo interno debido al reciente conflicto entre el clan Garra de Hueso y el clan de los Colas Peludas. Según se reporta, los Colas Peludas recurrieron también a la guerra bacteriológica al insistir en defecar en el territorio de sus adversarios, lo cual fue causa de una mordición masiva en venganza. El clan Dientes Amarillos supuestamente se mantuvo neutral, pero se lo avistó compartiendo restos de comida con los Cola Peluda; quizás esperando que debilitaran a sus adversarios tradicionales en un conflicto extendido. La geopolítica cánida es compleja y el rol de que los clanes Lomo Negro y Cuello de Estrella juegan en el conflicto no está del todo claro. La dispersión total del clan Luna Brillante (aliados recientes de los Colas Peludas) debido a los ataques de Garra de Hueso forman un precedente significativo que contribuyó a las tensiones que desembocaron en este enfrentamiento abierto, de veloz evolución.

Fuentes[editar]

Las fuentes se componen de referentes bibliográficos ficticios.

Véase también[editar]

⚜️[editar]

0
   Artículo original de NimoStar
Para proponer cualquier cambio o adición, consulte a los autores.