Nitsiq

De Bestiario del Hypogripho
Un Nitsiq, danzando, por Jakeukalane.

Este artículo tiene elementos que forman parte del Omniverso del Milegu.   Este artículo tiene elementos que forman parte del Omniverso/Universo/Planeta de Ewnoi IV. Pero aún no tiene imagen ni/o artículo.   Este artículo tiene elementos que forman parte del Imperio Otujmi.   Este artículo tiene elementos que pertenecen al Espacio Interplanar, al Tejido Interplanar o a temáticas relacionadas.     Este artículo se compone de contenidos creados por Jakeukalane.  Este artículo está ilustrado con imágenes de Jakeukalane, ninguna otra persona, ningún autor adicional y nadie más.  Este artículo no posee aún fuentes ficticias, pero se beneficiaría de ellas.  Este artículo tiene una dificultad intraficcional mínima (magnitud 1). Debería resultar accesible para el público en general. 

Los Nitsiq son seres humanoides con un apéndice con forma de flauta en la cara, como si fuera una trompa. Se han extendido por todo el Milegu y allí donde hay Dussianos también hay Nitsiq, comerciando entrambos. En raras ocasiones interpretan dicho instrumento nasal, sobre todo para entretenerse. Se sospecha que forma parte de algún tipo de ritual, ya sea de celebración; de despedida ante un familiar o amigo que no vayan a volver a ver en un tiempo o por un funeral. Nunca tocan su flauta nasal en presencia de seres de otras especies.

Apariencia[editar]

Según los Dussianos, los Nitsiq presentan un extraño aspecto fluido, como hojas que se mecieran continuamente ante una suave brisa, fluctuando sin moverse en realidad; sus extremidades carecerían de mucha consistencia y no tendrían fuerza. Otras opiniones difieren en este último aspecto.

Origen[editar]

Su planeta y lugar de origen están envueltos en el misterio. Algunos estudiosos nitsiq opinan que se trata de Ewnoi IV, un planeta de la Galaxia Antip (en el Plano de Qenal) alejado de las más habituales rutas espaciales de comercio. Los herederos políticos del Imperio Otujmi, que había sojuzgado al resto de culturas nitsiq durante seiscientos años, siempre quisieron mantener el emplazamiento en secreto, por lo que aún hoy es difícil confirmar esta información.

Danzas nitsiqianas[editar]

Las Danzas nitsiqianas son de sobrecogedora belleza. Sus movimientos, reforzados por la extraordinaria fluctuación que presenta su cuerpo, aparentan ser frenéticos. Pero si son observados con detenimiento se puede apreciar que dichos movimientos exaltados en realidad no lo son tanto: una vez que la vista se acomoda al peculiar bamboleo de su ser, se ven movimientos ágiles y a la vez pausados, con una elegancia difícil de superar por cualquier otro ser.

Si se interpretan fuera del grupo familiar (ante Nitsiq desconocidos por ejemplo), la danza se realiza en medio de un silencio sobrecogedor. Según los historiadores nitsiqianos, las Danzas son una manera de expresarse socialmente ante el resto del grupo, fuera del núcleo familiar. Algunas Danzas, de carácter religioso, se interpretan coincidiendo con los inicios de las estaciones y del Año Nuevo, sirviendo así como vehículo de expresión de ciclos mitológicos muy complejos.

El tambor y la luz[editar]

Una de las danzas más célebres muestra la creencia de los Nitsiq de que todo se compone de una mezcla de sonido y de luz en diferentes proporciones. La fusión perfecta entre estos dos elementos sería el fuego y el agua. La danza conocida como El tambor y la luz, de gran antigüedad, se presupone que tiene propiedades mágicas y curativas, por lo que se interpreta en cada inicio de año. Un Nitsiq se coloca una pequeña luz dentro de su flauta nasal y con ella traza complicados diseños geométricos en una superficie especial, hecha de una piel estirada al extremo, a la vez que otro intérprete, vestidos con unas pesadas botas reforzadas con tela hace cabriolas y piruetas en el aire, percutiendo sonoramente la inmensa membrana cuando sus pies tocan el suelo de nuevo.

Una parte de la danza, que ya no se ejecuta, se supone que lo haría con ambos intérpretes sumergidos en agua y fuego respectivamente. El Imperio Otujmi, estado nitsiq que condenaba las danzas, las prohibió durante cuatrocientos años. Pese a que se seguían ejecutando clandestinamente, parte de los secretos involucrados se perdieron. A la caída del imperio, se recuperaron las danzas, sin embargo, los movimientos finales no lo hicieron. Se adujo que era para evitar daños en los intérpretes y en los espectadores pero la realidad es que se había perdido el conocimiento necesario para realizar la danza entre las llamas o sumergidos en el agua.

Nitsiq Interplanares[editar]

Como muchas otras razas (por ejemplo, los Yáwohhiur o los Grenjhal) los Nitsiq supieron adaptarse a vivir en el Espacio Interplanar.

⚜️[editar]

0
 Avatar Jakeukalane.png  Artículo original de Jakeukalane
Para proponer cualquier cambio o adición, consulte a los autores.
Icon pluma dorada 1.png