Historia de Irit

De Bestiario del Hypogripho
Un paisaje de Irit, por autor desconocido.

Este artículo tiene elementos que forman parte del Omniverso del Milegu.   Este artículo tiene elementos que forman parte de Irit.     Este artículo se compone de contenidos creados por Jakeukalane.  Este artículo está ilustrado con imágenes de autoría desconocida, ninguna otra persona, ningún autor adicional y nadie más.  Este artículo no posee aún fuentes ficticias, pero se beneficiaría de ellas.  Este artículo tiene una dificultad intraficcional mínima (magnitud 1). Debería resultar accesible para el público en general. 

Historia de Irit[editar]

Los Dioses de Irit son divinidades poderosas, pero cuya actuación en la Historia de Irit dista mucho de parecerse a la de los otros Dioses.

Irit es un planeta vivo, tremendamente vivo, donde los seres humanos apenas representan una pequeña porción de la vida allí presente, y la cual no cuenta con seres inteligentes más bárbaros que estos pobres despojos de seres vivos.

Pero las Luces[n 1] siempre han variado las cosas, cuando menos, un poco, pues aunque tremendamente dadas al aburrimiento y a la creación de estructuras inorgánicas complejas o formas abstractas dentro de su propia mente para su propio divertimento, no suelen pasar inactivas sin modificar la vida irita mayor tiempo que el susurro de una mazzullla.

Pese a que sus creaciones y la selección de los seres modificables son muy minuciosas, las Luces siempre se traicionan así mismas al otorgar sabiduría y poder a seres poco inteligentes o irritables.

Las Luces, tenues representaciones de la colosal fuerza de los Dioses Iritas construyen seres nuevos y luminosos o modifican a otros antiguos a su antojo, para asegurar la llegada de nuevas especies al Trono Inexacto.

Este ominoso Trono, antaño honorable y cuyo puesto ocupaba un ser fuerte y que estaba fuera de todo recelo u odio; hogaño (ahora) es símbolo del lamentable estado en el que se han sumido, en los últimos tiempos, las Luces.

En la creación de un nuevo ser (o la modificación de uno ya existente) que ocupe el Trono, las Luces pueden tardar cientos de trillonésimas de milenio[n 2] nota: 32 cienbillonésimas de segundo, demasiado tiempo para ellos pues insisten en intentar crearlas en menos de una cienbillonésima de segundo y no 6,2072 billonésimas de segundo (62 cienbillonésimas de segundo) que tardan en realidad, como mínimo.

Como se deduce de esta inútil búsqueda de rapidez, las Luces son seres egoístas y engreídos y, aprovechando que viven el tiempo de forma infinimétrica[n 3] lo espachurran y comprimen al máximo.

Al margen de calificativos estéticos, las Luces se han tranformado en manchas con repecto a lo que eran antiguamente.

Muchos seres iritas llaman a las Luces, Kyeueujakejaj (literalmente: "Mugres Compactadas") puesto que ahora temen a los mortales y viven bajo su sombra.

Estos, que siempre habían tolerado la presencia de las Luces como seres invisibles creadores de vida, se han vuelto ariscos y han cambiado la devoción que antes profesaban a las Luces por ataques violentos, de gran crudeza.

Una de las máximas absolutas en las que habían creído las Luces y que se convertía en motivo de orgullo, era su capacidad para pasar inadvertidos e invisibles a los mortales, que sólo tenían constancia de su presencia cuando algún Iluminado les señalaba su proximidad o, en alguna ocasión de excepción absoluta cuando las Luces fallaban en su cometido.

Notas[editar]

Las notas son tan ficticias como los contenidos.
  1. Al igual que los Dioses del Caos o los Primeros, las Luces no tienen género por sí solas. Sólo sus manifestaciones ante determinadas especies tienen género. Así pues cuando se hable de Luces se puede pensar en término neutro.
  2. El año tiene 365 días 6 horas 9 minutos 9,76 segundos. Utilizaremos esta tabla:
    1 minuto = 60 segundos.

    1 hora = 3600 segundos.

    1 día = 86.400 segundos.

    Un año en segundos por lo tanto es: (365 * 86400) + (6 * 3600) + (9 * 60) + 9.76=31558149.76

    Un milenio = 1000 años → 31558149760 segundos.

    Una trillonésima de milenio es → El número de segundos de un milenio entre un trillón: 0,000000000032 (redondeando).

    Cien trillonésimas de milenio es ese mismo número por cien → 0,0000000032. segundos, o lo que es lo mismo 32 cienbillonésimas partes de segundo.

  3. La percepción o visión del tiempo infinimétrica es aquella para la que un segundo es, comparativamente lo que a nosotros el tiempo de vida del Universo. Esas especies pueden regular su percepción del tiempo a voluntad.

⚜️[editar]

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La Historia de Irit
 Avatar Jakeukalane.png  Artículo original de Jakeukalane
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