Ensayos:Esperanza

De Bestiario del Hypogripho

Este artículo tiene contenido abordado desde la perspectiva de la "vida real".     Este artículo tiene elementos originales creados por NimoStar. Click para ver todos los artículos de este autor.  Este artículo es de dificultad intraficcional negligible o nula (0). Debería ser apto para todo público. 

"El problema es que vos todavía tenés esperanza", me dijeron. Una vez. Una única vez. Una sóla persona me lo dijo, una tercera, una desconocida. Pero lo pronunció con tan insólita condescendencia, con un tono de tal obviedad, que nunca jamás hubiera esperado escuchar así esas palabras.
No quería creer una declaración de ese tipo. Sin embargo cuán terrible me pesa, como una abrumadora carga que conspira para que no me levante jamás. Me pregunto entonces, ¿Qué es la vida sin esperanza?

La esperanza era el azote de los griegos, que la describieron como el último mal de Pandora - y sin embargo, tuvieron esperanzas suficientes para enfrentar a los persas con contingentes diez y cien veces menores.
Cuando los ejércitos nazis en 1941 tocaban las puertas de Moscú y todo el continente europeo se hallaba bajo la invencible avanzada fascista, fue necesaria la esperanza, aún a punta de pistola, para que todo no se desmoronara y Eurasia fuera un gigantesco campo de concentración para los "no-arios". Los defensores tuvieron esperanza contra todo presagio, estadística, sentido común, obviedad o profecía. Sin esperanza, no hubieran podido imaginar la victoria, no hubieran podido luchar... y no hubieran podido vencer contra toda apariencia.

Sí, admitiré que esperanza pudieron tener en ambos lados: Vencedores y vencidos, invasores y ocupados, soberbios y humildes, emigrantes y arraigados. La esperanza no es garantía de victoria ni de felicidad. Nada lo es. Pero quienes no pudieron tener esperanza fueron de una sola clase: Rendidos y desertores, traidores y cobardes, barridos por la historia, ignominiosos para aliados y enemigos; que serían odiados si tan solo alguien pudiera recordarlos. Y en todas las generaciones de nuestra triste existencia social han habido locos y locas, lunáticas y soñadores, con esperanzas demasiado salvajes y visionarias para que sus contemporáneos las escuchen o las entiendan. Seres que desearon volar como un pájaro sin escuchar que eran muy pesados, o atravesar los océanos haciendo oidos sordos al Fin del Mundo; quienes quisieron que todos los hombres y mujeres sean hermanos, libres e iguales; quienes salieron y sangraron para que acaso los deliberados sordos e indiferentes pudieran concebir algún día una mejor existencia. Personas que a pesar y mil pesares de su dolor y sus tragedias, han presagiado o marcado los caminos de las aspiraciones, cumplidas o no, en el curso de nuestra humanidad.

Pero no es necesario pensar sólamente en lo bélico, o siquiera en nuestra pobre trayectoria humana: ¿No tiene la madre loba esperanza por sus cachorros a pesar de que solo unos pocos sobrevivirán - y quizás, a fuerza de experiencia, incluso lo sepa? ¿Y no tiene el cachorro también muda esperanza en sobrevivir a pesar de que las probabilidades estén en su contra? ¿Y no posee aún la semilla voladora del diente de león una sutil e implícita esperanza de caer en la tierra fértil y florecer a su vez, a pesar de que esta posibilidad parezca tan improbable a quien conozca las chances de su destino?

Sin esperanzas sólo queda marchitarse. Sin esperanzas solamente queda acostarse y esperar a morir; o aún peor, lanzarse por desesperación al vacío.
La esperanza no es el problema: Es la única solución posible, el único motor que mantiene a una consciencia ligada a una vida.
Yo deseo, sí, con todas mis fuerzas, vivir, y vivir por algo aunque parezca no estar, no existir; resultar tan distante y nebuloso como las promesas de un día que aún no se revela ni se conoce. Vivir por algo puro que puede existir en el presente, sin ser aún encontrado. Vivir por algo bueno que puede existir en el futuro, sin haber sido creado todavía. Vivir por la inocencia que nacerá del amor; vivir por mundos que no han sido imaginados por las mentes de los hombres; vivir por las cosas rotas, pero que podrían ser reparadas; vivir por las heridas antiguas, pero que podrían sanarse; vivir por la vida nueva, que no tuviera cicatrices: ¡Esperanzas, quizás tontas o ciegas, absurdas o ridículas, pero que son la única manera en la que tales cosas podrían siquiera pensarse o aspirarse... y por ello, el único camino a realizarse, si fuesen -aunque así fuera- tan remotamente posibles!
Deseo, por lo tanto, con todas mis fuerzas también, tener esperanzas.
La verdadera pregunta es entonces, ¿Seré capaz?

⚜️[editar]

 Icon Nimo Rhombus II 1036px.png  Artículo original de NimoStar
Para proponer cualquier cambio o adición, consulte a los autores.
Icon pluma dorada 1.png 

hta 03/09/2021

CC BY-NC-ND.svg * Este artículo está bajo una licencia CC BY-NC-ND 4.0 (Atribución-NoComercial-No derivados)

Citar es correcto, publicar versiones alteradas (o adulteradas) no se permite.