Brujería

De Bestiario del Hypogripho

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Figura arquetipo de bruja.

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O aquelarre, de Francisco de Goya.
Dibujo de una bruja, por Holt, Ardern; T. T.; E. Meyerstein, Litho.

La brujería es el conjunto de creencias, conocimientos prácticos y actividades atribuidos a ciertas personas llamadas brujas (existe también la forma masculina, brujos, aunque es menos frecuente) que están supuestamente dotadas de ciertas habilidades mágicas.

La creencia en la brujería es común en numerosas culturas desde la más remota antigüedad, y las interpretaciones del fenómeno varían significativamente de una cultura a otra. Algunas teorías relacionan la creencia en la brujería europea con antiguas religiones paganas de la fertilidad, aunque ninguna de ellas ha podido ser demostrada. Las brujas tienen una gran importancia en el folclore de muchas culturas, y forman parte de la cultura popular.

Si bien este es el concepto más frecuente del término bruja, desde el siglo xx el término ha sido reivindicado por sectas ocultistas y religiones neopaganas, como la Wicca, para designar a todas aquellas personas que practican cierto tipo de magia, sea esta maléfica (magia negra) o benéfica (magia blanca), o bien a los adeptos de una determinada religión. La brujería es considerada una forma de espiritismo.

Para el cristianismo, la brujería se ha relacionado frecuentemente con la creencia de un espíritu malévolo, especialmente durante la Edad Moderna, cuando se desató en Europa una obsesión por la brujería que desembocó en numerosos procesos y ejecuciones de brujas (lo que se denomina «caza de brujas»).

Un uso más extenso del término se emplea para designar, en determinadas sociedades, a los magos y chamanes.

El concepto de brujería se emplea mucho en las obras de fantasía, en especial en aquellas obras de fantasía que incluyen seres feéricos y magia.

Terminología[editar]

La palabra brujería proviene de la raíz bruj-, de bruja, y el sufijo -ería que forma nombres de cualidad y condición o designa grupos y establecimientos. La brujería sería, por tanto, la condición o cualidad de bruja.

Se desconoce con exactitud la procedencia y significado de la palabra "bruja" en el castellano. Parece ser que la etimología inicial de la palabra es posiblemente prerromana, del mismo origen que el portugués y gallego "bruxa" y el catalán "bruixa".

Concepto de brujería en la realidad[editar]

Definiciones[editar]

Definición de la RAE[editar]

1. f. Conjunto de prácticas mágicas o supersticiosas que ejercen los brujos y las brujas.

Definiéndose brujo/bruja como:

1. adj. Embrujador, que hechiza.
2. adj. Chile. Falso, fraudulento.
3. m. y f. Persona a la que se le atribuyen poderes mágicos obtenidos del diablo.
4. m. Hechicero supuestamente dotado de poderes mágicos en determinadas culturas.
5. f. En los cuentos infantiles o relatos folclóricos, mujer fea y malvada, que tiene poderes mágicos y que, generalmente, puede volar montada en una escoba.
6. f. Mujer que parece presentir lo que va a suceder.
7. f. coloq. Mujer de aspecto repulsivo.
8. f. coloq. Mujer malvada.
9. f. lechuza (‖ ave).
10. f. Cuba. tatagua.

Definiciones de Oxford Languages[editar]

1. Conjunto de conocimientos, prácticas y técnicas que se emplean para dominar de forma mágica el curso de los acontecimientos o la voluntad de las personas.
2.Acción realizada por medio de poderes sobrenaturales.

La definición dada por este diccionario es equivalente a diversas definiciones de magia, hechicería y taumaturgia.

Historia[editar]

Antigüedad clásica[editar]

En las antiguas Grecia y Roma, estaba extendida la creencia en la magia. Existía, sin embargo, una clara distinción entre distintos tipos de magia según su intención. La magia benéfica a menudo se realizaba públicamente, era considerada necesaria e incluso existían funcionarios estatales, como los augures romanos, encargados de esta actividad. En cambio, la magia realizada con fines maléficos era perseguida. Se atribuía generalmente la magia maléfica a hechiceras, de las que hay numerosas menciones en numerosos autores clásicos.

Según los textos clásicos, se creía de estas hechiceras que tenían la capacidad de transformarse en animales, que podían volar de noche y que practicaban la magia tanto en provecho propio como por encargo de terceras personas. Se dedicaban preferentemente a la magia erótica, aunque también eran capaces de provocar daños tales como enfermedades o tempestades. Se reunían de noche, y consideraban como sus protectoras e invocaban en sus conjuros a diosas como Hécate, Selene, Diana entre otras deidades.

Relacionada con la creencia grecorromana en las brujas está la figura de la estirge, un animal nocturno que es mitad pájaro mitad ser humano que se alimenta de sangre (y que resulta también un precedente de la moderna figura del vampiro).

Antiguo testamento[editar]

En la Torah (el Antiguo Testamento cristiano) no aparece el concepto de «brujería», con el significado y las connotaciones que se desarrollarían en el medioevo europeo. En el Éxodo lo que se prohíbe concretamente es la magia o hechicería (en hebreo kasháf, ‘la que susurra’), es decir la práctica de, mediante invocación de dioses o espíritus, o mediante fórmulas mágicas obtenidas gracias al conocimiento y la sabiduría supuestamente sobrenaturales, tratar de influir sobre personas y acontecimientos futuros. En esto difiere la magia de la adivinación, pues esta última solo trata de descubrir acontecimientos futuros, no de influir en ellos o cambiarlos. En suma, los hechiceros mencionados en la Biblia no son satanistas sino sacerdotes más o menos formales de cultos de esa época. Se llama así tanto a los sacerdotes de Egipto, como a los de Babilonia y Persia.

En la Torah se establece que la hechicería debe ser castigada con la pena de muerte: «A la hechicera no la dejarás que viva» (Éxodo). Es de notar que, al igual que en la Grecia y Roma clásicas, la brujería aparece como una actividad mayoritariamente femenina.

Medievo europeo[editar]

En la segunda mitad del siglo xiii d. C. la percepción de la brujería cambia y se acentúa la preocupación por ella a causa de la difusión de textos herméticos y de la idea mantenida por ciertos clérigos eruditos de que los cristianos a veces dejaban que el diablo se apoderara de ellos o de una parte de su ser. Así se pasa de la visión de la brujería como una superstición o como el resultado de ilusiones demoníacas, a pensar que los que la practican lo que buscan es establecer pactos con el diablo, por lo que se cree necesario clasificar muy bien sus prácticas e interrogarlos con detenimiento.

Los eclesiásticos comienzan a creer seriamente en la realidad del fenómeno de la brujería, que ya no es considerado como una mera superstición, y Tomás de Aquino, el teólogo más importante de su tiempo, formula la teoría de los demonios íncubos y súcubos que utiliza para precisar la casuística que se puede dar en las relaciones sexuales entre los humanos y los demonios.

El primer caso de la quema de una bruja data de 1275 en Toulouse. El inquisidor Hugo Baniol condenó a una mujer enajenada mental a la hoguera luego de que ésta confesó haber procreado un monstruo con un demonio.

Edad moderna[editar]

Durante los inicios de la Edad moderna la cacería de brujas continuaba en Europa. La primera persona que alzó su voz en contra de la cacería de brujas fue el médico protestante Johann Weyer (1515-1588). En 1563, Weyer concluyó que las principales acusadas de brujería eran mujeres ancianas que según él sufrían de «melancolía».

En el año 1610, en la localidad de Logroño se lleva a cabo el enjuiciamiento de presuntas brujas, episodio que se conoce como el Juicio a las Brujas de Zugarramurdi que acusó a cientos de personas. De entre los tres inquisidores encargados del proceso se destacó la figura de Alonso de Salazar y Frías. Salazar se opuso a sus dos colegas, que estaban convencidos de la culpabilidad de las supuestas brujas. En su informe al inquisidor general, Salazar concluyó: «No hubo brujos ni embrujados hasta que se empezó a hablar y escribir de ellos». Dicha investigación contribuyó a la definitiva abolición de las quemas de brujas en todo el Imperio español.

Wicca[editar]

Durante el siglo XX, el interés por la brujería en los países de habla inglesa y europeos comenzó a aumentar, inspirado particularmente por la teoría de Margaret Murray de un culto de brujas paneuropeo publicada originalmente en 1921, desacreditada desde entonces por una investigación histórica más cuidadosa.

Los primeros grupos neopaganos que aparecieron públicamente, durante las décadas de 1950 y 1960, fueron el aquelarre de Bricket Wood de Gerald Gardner y el clan de Tubal Cain de Roy Bowers. Operaron como sociedades secretas iniciáticas.

La Wicca que Gardner enseñó inicialmente era una religión de brujería que tenía mucho en común con el culto hipotéticamente planteado por Margaret Murray en la década de 1920. Estas brujas Wicca no se adhieren a la definición más común y arquetípica de brujería, y generalmente definen sus prácticas como un tipo de "magia positiva" (véase: magia blanca). Varias formas de Wicca ahora se practican como una religión de naturaleza de sociedad secreta iniciática con principios éticos positivos, organizada en aquelarres autónomos y dirigido por un Sumo Sacerdote. También hay un gran movimiento "Wiccan ecléctico" de individuos y grupos que comparten creencias Wiccan clave pero que no tienen ninguna conexión o afiliación iniciática con la Wicca tradicional. Los escritos y rituales de Wicca muestran préstamos de varias fuentes, incluida la magia ceremonial de los siglos XIX y XX , el grimorio medieval conocido como la Llave de Salomón, el Ordo Templi Orientis de Aleister Crowley.

Concepto de brujería en el folclore, la fantasía y la ficción[editar]

En el acervo popular del mundo occidental la representación de una bruja se asocia fuertemente hoy en día a la de una mujer con capacidad de volar montada en una escoba, así como con el Aquelarre (lugar de brujas) y con la caza de brujas (búsqueda e identificación de brujos y brujas). Al brujo algunos lo asocian con el vidente o con el clarividente, otros lo asocian con el chamán (quien es un especialista de la comunicación con las potencias de la naturaleza y con los difuntos), mientras que otros lo asocian con un brujo de tribu más orientado a la curación de enfermos del cuerpo y del alma, etc.

Brujería arquetípica[editar]

Las brujas son arquetípica o estereotípicamente descritas como ancianas maléficas, a veces de gran fealdad o con signos de podredumbre. Estas suelen portar escobas que emplean para volar, y ropas negras, zapatos de tacones y gorros puntiagudos. También es frecuente la asociación de bruja con varita mágica y la pocionería, y la equivalencia de "mago" como "masculino de bruja" mientras que brujo vendría a tener otra definición distinta a bruja.

Distinción entre bruxas y meigas en Galicia[editar]

Meiga es el nombre que se da en Galicia —y en zonas colindantes de León y de Asturias— a la bruja o a la hechicera cuyo cometido es megar, esto es, enmeigar, es decir, hacer el mal a personas y animales, para lo que establece un pacto con el diablo.

Según el antropólogo Carmelo Lisón Tolosana la meiga no debe confundirse con la bruxa, que hace el bien y es capaz de deshacer los conjuros maléficos y el mal de ojo de las meigas.

Las meigas serían las brujas malvadas arquetípicas, mientras que las bruxas serían brujas y hechiceras buenas.

Prácticas atribuidas a las brujas arquetípicas[editar]

Hechicería[editar]

El lanzamiento de hechizos, conjuros y maldiciones es una característica típica de las brujas arquetípicas en la fantasía y el realismo mágico.

Nigromancia[editar]

La nigromancia es la comunicación, invocación o resurrección de los fallecidos.

Vuelo[editar]

Se atribuía a las brujas la capacidad de desplazarse volando a los aquelarres. Esta creencia se remonta, al menos, a la Antigüedad clásica. El medio de locomoción más frecuente, y que como tal ha perdurado en la imagen actual de la bruja, es la escoba voladora.

Pactos sobrenaturales[editar]

Se suele atribuir a las brujas el pacto con espíritus, entidades sobrenaturales, seres feéricos, demonios o deidades oscuras.

Aquelarres[editar]

Se tiene la idea de que las brujas celebran reuniones nocturnas en las que adoran o entran en contacto con diversas entidades sobrenaturales, o en las que coordinan rituales.

Metamorfosis[editar]

La cultura popular del norte de Europa atribuye a las brujas la transformación preferente en un gato negro.

En la cultura guatemalteca se dice que algunas brujas realizan un ritual en el cual con unos pocos movimientos del cuerpo vomitan el alma, logrando así el poder de convertirse en cualquier tipo de animal.

Magia negra[editar]

Se relaciona a las brujas arquetípicas con la magia negra, esto es, la magia con fines o medios maléficos.

Brujería blanca y brujas buenas[editar]

En la mayoría de las series de televisión que tratan el tema de la brujería, las brujas son en muchas ocasiones presentadas como benevolentes o heroínas. La buena imagen de las brujas también apareció en los cómics y en muchos trabajos literarios.

Brujería como sinónimo de adivinación[editar]

Una concepción común del brujo o bruja es la figura del adivino, practicante de la adivinación o divinación. Esto es, una posible definición de "brujería" es "adivinación". También es usual la comparación de la figura de la bruja o brujo con la figura del oráculo o precognitor, es decir, de aquella persona que sería, supuestamente, capaz de prever el futuro o de tener visiones sobre el futuro.

Brujería como sinónimo de magia y hechicería[editar]

En diversas obras de fantasía la palabra "bruja" es sinónima de "maga" o "hechicera", y por tanto es el equivalente femenino del mago arquetípico. Dentro de esta definición, brujería sería lo mismo que magia y hechicería en su sentido más general.

Brujería como sinónimo de pocionería[editar]

Es frecuente encontrar el uso de la palabra brujería como sinónimo de pocionería, es decir, de elaboración de pociones, entendiéndose como poción "bebida con efectos mágicos". Este caso también ocurre con la alquimia. Por lo tanto, una definición de "brujería" y también de "alquimia" es "práctica de elaboración de pociones".

Brujería por culto[editar]

No es inusual en las obras de ficción ver la brujería ligada a cultos específicos, siendo los más comunes los cultos satanistas y paganistas, pero también habiendo obras que incluyen cultos de temática lovecraftiana o cosmicista (de horror cósmico).

Brujería satánica[editar]

La brujería satánica sería una forma de brujería ligada al satanismo, es decir, a la adoración del diablo del cristianismo, el islam o el zoroastrismo (siendo que el judaísmo y el bahaísmo carecen de la figura del diablo). Esta forma de brujería sería genuinamente malévola y blasfema hacia las religiones abrahámicas, estando ligada a lo demoniaco, los demonios y el infierno, y siendo oscura tanto en fines como medios.

Brujería pagana[editar]

La brujería pagana sería una forma de brujería ligada a las religiones denominadas paganistas y neopaganistas bajo un punto de vista "cristianocentrista". Estas formas de brujería no serían exclusivamente buenas ni malas, y se caracterizarían por el culto a deidades de la naturaleza, deidades cósmicas o deidades familiarizadas (que representan figuras familiares), o bien por el culto puro a los espíritus de la naturaleza y los seres vivos (animismo) o la naturaleza y el universo mismos (panteísmo y pandeísmo).

Brujería vudú[editar]

La brujería vudú es una forma de brujería ligada a la religión vudú, y estereotipada con prácticas como la fabricación de muñecos de tela para maldiciones o el sacrificio de gallinas.

Brujería cosmicista[editar]

La brujería cosmicista o brujería lovecraftiana hace referencia a formas de brujería de fantasía cósmica y de horror cósmico que implicarían el culto a antiguas criaturas cósmicas de una escala inabarcable por el ser humano y completamente incomprensibles; criaturas, horrores y entidades que recibirían la etiqueta de "eldritch".

Ejemplos[editar]

Ficciones del Bestiario[editar]

Ficciones genéricas[editar]

Enciclopedias de ficción[editar]

Ficciones adoptadas[editar]

AAma[editar]

Biblioteca[editar]

Bestiateca[editar]

Ocultoteca[editar]

Véase también[editar]

⚜️[editar]

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