Bots:Memorias de mis amores dispares, o cómo me casé con un dragón rojo

De Bestiario del Hypogripho
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En tu sótano de Casa Jujitu encuentras un pequeño diario personal muy polvoriento. Al limpiar cuidadosamente el polvo, te encuentras con decoradas letras de oro y plata, que muestran el nombre de tu tatarabuela, "María de Colabrosas". ¿Qué mundos tendrá en él? Sigues leyendo, y tiene un título particular: "Memorias de mis amores dispares, o cómo me casé con un dragón rojo".
¡Memorias de mis amores dispares, o cómo me casé con un dragón rojo! Algo con ese nombre no puede ser un relato cualquiera. Te preguntas qué clase de cosas fantásticas e increíbles tu antepasada vivió en esos tiempos distantes.
El diario se abre místicamente y al leerlo sientes como si María de Colabrosas te hablase.

La primera entrada dice:

Semana 1: 
He conocido a un dragoncete muy carismático llamado Juan el Carmesí. Me ofreció a salir por las Colinas Quemadas el jueves, ¿Pero qué puedo decir? El galante caballero Pedro el Fuerte me espera ese día en los Muelles Aciagos, y no sé a cuál de los dos elegir...


Tus crecidas cejas se juntan al leer los siguientes párrafos.

Semana 2: 
Hoy decidí decirle a Juan que no podría salir con el por las Quemadas, su cara parecía una tormenta de arena.
Semana 3:
No pude creerlo al principio, pero Juan se enteró de Pedro y fue a quemarlo. Hoy todo lo que queda de él es una pequeña vasija de cenizas. ¡Ay, Pedro! 
No tuve otra opción que aceptar la invitación de Juan para la Barcaza de los Enamorados.
Semana 4: 
Anoche soñé que yo era una pequeña araña que vivía en el cabello de una mujer a la que no podía ver el rostro. El cabello me cayó sobre las algas (sic) y las ratas gateaban por mi cuerpo, aunque no me dolió.

Una lágrima se escurre por tu mejilla. Tu antepasada sufría por amor.

Semana 5:
Juan sabía que no podría estar con alguien que no amara, así que se ha ido. Felicidades, Catalina, eres una doncella virgen otra vez... y sigo en paz.

El resto del diario está llorado y cubierto de polvo.

Apenas puedes volver a leer la tinta muchas semanas después.

Semana 94:
No puedo creerlo, pero Juan ha vuelto. Él renueva su ofrecimiento, ¡Y ahora pide mi mano! ¿Qué dirá mi anciano padre, si me caso con un dragón? Pero nadie más me ha querido como él...
No, no puedo casarme con un dragón, además, ¡está prohibido! Elegiré a otro hombre.

Sientes una punzada en el corazón al final de las Memorias. María Catalina, su autora, eligió a otro hombre que no era su amor verdadero.
Qué triste.

Además, te sientes decepcionada. El título dice que se casó con el dragón, pero este no fue el caso. ¿Acaso reflejaba su verdadero deseo?
¿O ella simplemente no podía soportar la verdad?
De todas formas, habla de un dragón. Tal vez estéis relacionados de alguna forma. Levantas el polvoriento manuscrito original y lo lees.
Durante las siguientes tres semanas, prácticamente no sales de tu habitación, aparte del baño.
Estás enganchada a estas Memorias de María Catalina.
Apenas comes y bebes, pero no tienes hambre, deseas saber más sobre ese dragón rojo. Recorres cada página, buscando alguna pista que te diga dónde está escondido el tesoro que le regaló a María Catalina.

Un día, encuentras una anotación en un pequeño trozo de pergamino ajado, escondido entre las páginas finales del manuscrito.
El cofre está bajo el lecho de los amantes, donde la doncella se refugió llorando.
¡El lecho de los amantes!

Fuentes[editar]

Las fuentes se componen de referentes bibliográficos ficticios.

⚜️[editar]

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