Bestiateca:Hombres lobo (DDM)

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Hombre lobo[editar]

En el folklore del mundo entero, el hombre lobo es un humano capaz de transformarse en un lobo especialmente feroz. Solo actúa de noche y, a menudo (aunque no siempre) cuando hay luna llena. Devora hombres, mujeres, niños y animales, a los que desgarra el cuello con sus colmillos y sus garras. En algunas historias, el hombre que se convierte en lobo es la víctima de malos genes, una maldición o de la mordedura de otro hombre lobo (como en el caso de cierto profesor de Hogwarts). Por mucho que lamente el daño que causa, es incapaz de controlar sus acciones. En otros cuentos, un adepto a la magia negra toma la decisión consciente de convertirse en hombre lobo (suele ponerse un cinturón encantado o un ungüento especial) para llevar a cabo sus fechorías, casi siempre en asociación con el Diablo. Aunque los hombres lobo son casi siempre eso, hombres, también hay cuentos sobre mujeres y niños lobo.

Los cuentos acerca de hombres lobo han existido desde la Antigüedad. En la mitología griega se habla de un tirano sediento de sangre llamado Licaón, que encolerizó a Zeus porque le sirvió la carne de un niño humano. Como castigo, Zeus convirtió a Licaón en un lobo, aunque este conservó algunas de sus características humanas. De esta historia proviene el término «licántropo», otra manera de referirse a un hombre lobo. Los escritores griegos del siglo IV a. C. describieron lo que la gente creía de los hombres lobo y, en el siglo IV a. C. describieron lo que la gente creía de los hombres lobo y, en el sigo I d. C., el historiador romano Plinio se refirió a la existencia de estas criaturas como un hecho probado.

A principios de la Edad Media, las leyendas y supersticiones acerca de los hombres lobo estaban muy arraigadas en Europa. Curiosamente, la imagen del hombre lobo no era tan mala en aquella época. Mientras que en algunas historias las madrastras perversas y los villanos resultan ser mujeres u hombres lobo, en otras el hombre lobo puede ser un héroe, un santo o un personaje cómico. En un famoso cuento francés, un noble confiesa a su esposa que es un licántropo. Esta y su amante le roban la ropa durante su siguiente transmutación. Incapaz de recuperar la forma humana sin su ropa, el noble queda atrapado en su forma de lobo. Se convierte en la mascota del rey hasta que al final sale a luz la verdad. Se le devuelve la ropa, la malvada esposa y su amante son desterrados, y el noble hombre lobo sale triunfante. En otra leyenda, la gente de un pueblecito se asusta al ver a un lobo bajar por la calle mayor y saltar sobre una pieza de carne colgada a secar. El lobo falla y cae en un pozo. Cuando los del pueblo miran en el pozo, solo encuentran en él a una mujer desnuda muy avergonzada.

Sin embargo, en el siglo XVI ya no se describía a los hombres lobo como héroes o personajes cómicos. Se los consideraba una verdadera amenaza. A medida que la caza de brujas cobraba impulso en Europa, docenas de personas en Francia, Alemania, Suiza e Italia fueron arrestadas, juzgadas y ejecutadas por licantropía. Los cazadores de brujas aseguraban que los hombres lobo no eran otra cosa que brujas o brujos que habían pactado con el Diablo, el cual les había dado la capacidad de convertirse en lobos. Acusados de actos tan horribles como el asesinato en masa y el canibalismo, muchos de estos supuestos hombres lobo confesaban bajo tortura.

Durante este período se publicaron más de una docena de libros sobre licantropía. Muchos describían de qué manera un brujo se preparaba para la transformación, quitándose la ropa y untando su cuerpo con ungüentos mágicos preparados con raíz de belladona, pentahoja, sangre de murciélago, hollín y todo un surtido de otros ingredientes igualmente desagradables. Luego, el brujo se ponía una piel de lobo o un cinturón encantado, y pronunciaba un encantamiento al Diablo, quien le aseguraba la fuerza y la velocidad sobrenaturales con las que satisfacer su apetito por la carne y la sangre humanas.

No es una coincidencia que los juicios por licantropía se celebraran en lugares donde los verdaderos lobos causaban problemas bastante graves. La población de estos animales había aumentado en el continente europeo después de la gran peste del siglo XIV, que había llevado al abandono de las tierras de cultivo. Aunque los lobos preferían atacar al ganado que a las personas, de vez en cuanto se cobraban una víctima humana, y tales incidentes solían achacarse a los hombres lobo. En Inglaterra, donde los lobos se habían extinguido en el siglo XVI, los cuentos de licántropos son poco frecuentes[b 1].

Bibliografía[editar]

La Bibliografía se compone de recursos informativos que existen en la "vida real".
  1. Allan Zola Kronzek, Elizabeth Kronzek (2010, edición ampliada/digital): El diccionario del mago Este icono indica que el enlace anterior es un archivo PDF.Este icono dirige a una versión archivada en Internet Archive del enlace inmediatamente anterior.. pp. 203-205.

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