Bestiateca:Dragones amerindios (Dragones Cariñosos)

De Bestiario del Hypogripho

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Dragones amerindios[editar]

Cada pueblo amerindio tiene su dragón.

Uno de los más famosos dragones amerindios fue sin duda el Piasa, que eligió morada en un acantilado, a orillas del río Mississipi, en las tierras de los Illinis. Era un animal extraordinario, con su cuerpo de pájaro, su ahorquillada cola de largarto, y, sobre todo, su rostro humano coronado por un par de cuernos. Pese a tan impresionante aspecto, Piasa no era agresivo y se alimentaba de los animales que abundaban en la región, como ciervos, alces o bisontes.

A Piasa, que no simpatizaba más con unos que con otros, todo aquello le pareció un fastidio, pues con tanto alboroto le estropearon una semana entera de siesta. Bueno, conviene advertir que no es sensato enfadar a un dragón...

Al final, los Illinis resultaron vencedores. Mientras los hombres, ya reconciliados, fumaban la pipa de la paz, PIasa aprovechó que había vuelto la calma para salir de su guarida. Se preparaba para cazar cuando se fijó en la montaña de cadáveres humanos que yacían en lo alto de su acantilado.

No hay nada malo en ser dragón y ahorrativo a la vez, y así pensó: ¿por qué dejar que toda esta carne se eche a perder? Y además, confesémoslo, ¡ese día sentía tirria contra esos gusanos alborotadores!

Piasa se decidió a probar un pedazo de pierna de un joven guerrero, ni muy carnosa ni muy magra... ¡Por el Gran Manitu! ¡Estaba riquísima! Esa noche disfrutó de un verdadero festín, pero al cabo de dos días el montón de cadáveres se había terminado y no tenía qué comer. Entonces Piasa cazó un bisonte y le pareció que su sabor era demasiado fuerte, luego una cierva y la encontró sosa. ¿Cómo había podido contentarse con una comida tan grosera? Y, sobre todo, ¿por qué tenía que seguir contentándose con ese rancho cuando la tribu entera le ofrecía una espléndida despensa? Así es como nuestro dragón se convirtió en un zampahombres como nunca se ha visto[r 1]. Hombres, mujeres, niños, todo le gustaba, hasta la vieja centenaria de la aldea, a la que devoró relamiéndose porque le encantó su delicioso sabor ahumado...[b 1].

Referencias[editar]

Las Referencias aluden a las relaciones de un artículo con la "vida real".
  1. Debéis saber que no todos los dragones amerindios se parecen a Piasa. Es cierto que algunos son crueles, como el Amhuluk del pueblo Oregón (nada le gustaba más que ensartar niños en sus cuernos), o la Vieja Serpiente, de los Piutes (que se merendaba a viejos y jóvenes), o también el Angont de los hurones que causaba a todo el que se le aceraba terribles enfermedades... Los cheroquis no tenían más suerte con Uktena, una serpiente capaz de comerse el sol. Había también dragones benéficos como el Kolowisi de los zunis o el Msi Kinepeikwa' de los indios shawnees... Los había también muy útiles, como el Syvkwvnaya de los semínolas (de su único cuerno se decía que poseía virtudes afrodisíacas), y sobre todo los Palulukons de los hopis: el mundo descansaba sobre el lomo de dos de ellos. Pero había un dragón que eclipsaba a todos los demás por su belleza: Gaasyendietha, dragón de los indios senecas, que posía la facultad de estirarse hasta el Paraíso antes de emprender el vuelo, momento en que su cola adquiría el aspecto de un cometa.

Bibliografía[editar]

La Bibliografía se compone de recursos informativos que existen en la "vida real".
  1. Sylvie Chausse, Philippe-Henri Turin, (2008), Dragones cariñosos, p. 12.

⚜️[editar]

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